Inocente Peñaloza García

 

Origen y desarrollo de la Ciudad Universitaria de Toluca

 

1. Coatepec

Situado en la parte oeste de la ciudad de Toluca, el cerro de Coatepec forma parte de los 700 mil metros cuadrados que comprende la planta física de la Universidad Autónoma del Estado de México y es su campus representativo.

En lengua náhuatl, la palabra Coatepec se forma con las voces "coatl", serpiente, y "tepetl", cerrro, de modo que la traducción puede ser: "cerro de la serpiente".

El institutense Manuel de Olaguíbel, quien estudió los topónimos del Estado de México, anota que Coatepec significa: "lugar de la serpiente".

En cuanto a la forma y ubicación del cerro, en la monografía municipal de Toluca se hace referencia a los cerros que rodean a la ciudad y puede leerse lo siguiente:

La primera parte de ellos está formada por los cerros de Huitzila, Cóporo, Zopilocalco, Toloche y San Miguel, y al Suroeste y Oeste se forma la mole de la Teresona, tendida en diagonal a modo de un elefante echado, cuya trompa, constituida por una colina en declive, va a conectarse en su extremo con el pequeño cerrito de Coatepec.1

Debemos entender, entonces, que más que un cerro independiente, Coatepec es un brazo desprendido de la "sierrita" del norte de Toluca.

Como hecho histórico relevante de esa parte de la ciudad, se recuerda que en octubre de 1811, durante la guerra de Independencia, el general realista Rosendo Porlier, al final de una batalla en Toluca, tomó prisioneros a un centenar de insurgentes, a quienes fusiló en la plaza de armas, que por ese hecho lleva el nombre de "Plaza de los Mártires".

La batalla principal se dio en el cerro de El Calvario, pero los historiadores refieren que los insurgentes combatieron también en la Teresona y Coatepec.2

Sobre 25 hectáreas de ese histórico lugar, está enclavada la Ciudad Universitaria de Toluca.

2. Las gestiones

En actas de Consejo Universitario de sesiones celebradas en 1962 y años posteriores, existen registros relacionados con el proyecto de construcción de ciudad universitaria que permiten reconstruir los primeros pasos dados por la universidad en ese sentido.

En la sesión del 13 de julio de 1962, el rector de la UAEM, que era entonces el médico Mario C. Olivera, expuso ante los consejeros el grave problema de insuficiencia de espacios y el estado casi ruinoso de las instalaciones.

Hasta ese momento, todas las escuelas y facultades de la universidad, excepto Enfermería, funcionaban en el edificio histórico del Instituto Científico y Literario y en su edificio anexo, que fue construido alrededor de 1959 para albergar a la escuela preparatoria.

Para 1962, el problema estaba haciendo crisis, ya que sólo se avizoraba una solución parcial representada por la construcción de un nuevo edificio para la preparatoria, ya en proceso, y la promesa del gobierno federal de construir un edificio para la facultad de Medicina sobre una superficie de diez hectáreas donada a la universidad por el gobierno del presidente Adolfo López Mateos.

En esas circunstancias, el doctor Olivera propuso, como solución duradera, la construcción de una ciudad universitaria, a lo que el Consejo respondió con aprobación unánime.

De inmediato se acordó comisionar a maestros y alumnos de la facultad de Ingeniería para que elaborasen el proyecto correspondiente y formar un patronato que se encargara de procurar fondos para facilitar el financiamiento. El patronato estaría formado por un representante del gobierno federal, otro del gobierno estatal, otro del ayuntamiento de Toluca y otro del propio Consejo Universitario; el presidente de la Federación Estudiantil Universitaria, el de la Sociedad de Padres de Familia, un representante de la Asociación de Industriales del Estado de México y otro de la iniciativa privada, que sería el señor Carlos Seougall, banquero y perito en materia financiera. El patronato se completaba con un representante de los ex alumnos del ICLA y con el rector de la universidad, quien fungía como presidente.3

En la sesión del 10 de septiembre de 1962, el rector Olivera informó que había sido integrado el patronato y se habían emitido certificados de donación. Por otra parte, el gobierno estatal, a cargo del doctor Gustavo Baz Prada, ofrecía donar un terreno de 30 hectáreas en las faldas del cerro de Coatepec, en donde ya se procedía a edificar la facultad de Jurisprudencia con un presupuesto de cinco millones de pesos que comprendía, además, otras instalaciones.4

En la sesión del 25 de abril de 1963, el Consejo Universitario, teniendo en cuenta el valioso apoyo material y moral dado a la universidad por el gobernador Gustavo Baz y considerando su condición de ex alumno del Instituto Científico y Literario, acordó otorgarle la distinción de "Rector Honoris Causa", iniciativa que se realizó durante una sesión pública y solemne del Consejo Universitario celebrada en el Aula Magna universitaria el 3 de julio de 1963.5

Antes de ello, el 18 de junio de 1963, en sesión extraordinaria, el doctor Olivera informó haber estado en las oficinas del doctor Baz para firmar las escrituras de donación a la UAEM, de parte del Ejecutivo del Estado, "de los terrenos que comprenden todo el cerro de Coatepec, con las construcciones que allí se encuentran, así como el estadio y campos deportivos construidos por el Gobierno del Estado. Todo lo cual constituye el donativo más importante que ha recibido hasta la fecha la Universidad."6

El doctor Baz dejó el cargo de gobernador el 15 de septiembre de 1963 y el doctor Olivera renunció al rectorado el 1 de abril de 1964, para emprender una larga y exitosa carrera política; sin embargo, las obras de CU continuaron a gran ritmo, ahora bajo la supervisión del nuevo gobernador, licenciado Juan Albarrán, ex institutense también, y del nuevo rector de la UAEM, doctor Jorge Hernández García, ex director de la facultad de Medicina.

3. Aquellos años…

En la historia reciente de la UAEM, los años de 1962 y 1963 son determinantes para explicar el proyecto de ciudad universitaria, pues las gestiones emprendidas por el rector, el patronato y el Consejo Universitario hicieron surgir la posibilidad de que las nuevas instalaciones se edificaran al oeste de la ciudad.

¿Cómo se elaboró el proyecto? ¿Por qué se escogió un cerro para construir la ciudad universitaria? ¿Quiénes participaron en las decisiones?

Después de consultar documentos de archivo, el cronista le solicitó una entrevista al doctor Mario C. Olivera, ex rector de la UAEM, para aclarar varios puntos a partir de sus recuerdos y de su testimonio personal. La conversación se desarrolló en los siguientes términos:

Cronista.- ¿Cuándo y como surgió la idea de construir la ciudad universitaria?

Dr. Olivera.- En los primeros meses de 1982, nuestro problema de insuficiencia de espacios era agobiante, pues sólo disponíamos del edificio histórico y del anexo para alojar a todas las escuelas y facultades, que en ese tiempo tenían ya una matrícula global de más de dos mil alumnos, prácticamente el doble de los que llegó a tener el ICLA.

Cronista.- ¿Qué pasos se dieron para resolver el problema?

Dr. Olivera.- Solicité el apoyo del Consejo Universitario para emprender el proyecto. En respuesta, se integró un patronato del que formaron parte relevantes personalidades y comenzamos a reunir fondos entre la sociedad toluqueña.

Cronista.- ¿Cuál fue la posición del gobierno del Estado de México?

Dr. Olivera.- En cierta ocasión, a propósito de una visita que iba a hacernos el presidente Adolfo López Mateos, invité al Secretario General de Gobierno, doctor Jorge Jiménez Cantú, para que visitara el edificio, que francamente estaba muy deteriorado. Entonces, le comenté la idea de construir una ciudad universitaria y él ofreció hablar de ello con el maestro Baz, que era el gobernador del estado.

Cronista.- ¿Cómo se tomó la decisión de que fuera en el cerro de Coatepec?

Dr. Olivera.- Un día, el maestro Baz me llamó a la Rectoría y me dijo: "Venga, que quiero regalarle un rancho a la Universidad."

Fui a verlo al cerro de Coatepec y él me hizo una explicación muy detallada de cómo se podían ubicar las instalaciones de la Rectoría y de las facultades, así como el estadio, según su particular punto de vista.

En ese momento, quedó sellado el compromiso de donar 30 hectáreas a la Universidad para satisfacer sus necesidades de espacio en la ciudad de Toluca. Yo informé esto al Consejo Universitario y al patronato y poco después acudí a la oficina del gobernador para firmar las escrituras.

Cronista.- ¿Cuándo se realizaron los primeros trabajos?

Dr. Olivera.- La primera etapa comprendió la construcción del estadio y de tres facultades: Ingeniería, Jurisprudencia (Derecho) y Comercio y Administración (Contaduría y Administración). Cuando dejé la Rectoría (1 de abril de 1964) los edificios de Jurisprudencia y Comercio estaban por terminarse, pero Ingeniería seguía en obra. De la construcción del estadio se hizo cargo el doctor Jorge Jiménez Cantú con el Ejército del Trabajo. Ni el doctor Baz ni yo llegamos a la inauguración.7

4. Fiesta en el estadio

Durante cinco años de administración, de 1964 a 1969, el doctor Jorge Hernández García, tercer rector de la UAEM, emprendió dos proyectos casi paralelos: la conclusión de la primera etapa de ciudad universitaria y la reconstrucción general del edificio de Rectoría.

Los primeros edificios del campus Coatepec quedaron listos para su inauguración en seis meses; el rescate del edificio histórico de la UAEM, que estaba en condiciones casi ruinosas, terminó en el mes de marzo de 1966.

En ambos proyectos, la universidad contó con el apoyo del gobernador del estado, licenciado Juan Fernández Albarrán, quien, al igual que el doctor Gustavo Baz Prada, cursó estudios de preparatoria en el Instituto Científico y Literario, así que, considerando que el presidente López Mateos, en su juventud, fue alumno, profesor y director del ICLA, puede decirse que el origen de ciudad universitaria fue obra de tres institutenses.

La ceremonia inaugural se realizó el jueves 5 de noviembre de 1964 durante la última visita oficial que hizo a Toluca el presidente Adolfo López Mateos, pues 26 días después entregó la banda presidencial al licenciado Gustavo Díaz Ordaz.

La inauguración tuvo como marco un acto de masas que, según crónica periodística, reunió a más de 50 mil personas en las tribunas del estadio universitario y en las faldas del cerro de Coatepec.8 Ocho mil estudiantes de las escuelas de Toluca formaron un cuadro plástico en la tribuna principal del estadio con letras de 40 metros de altura que decían: "Viva ALM". Un gran retrato de López Mateos coronaba el conjunto.

El presidente llegó a ciudad universitaria después del mediodía y develó una placa alusiva colocada entre las facultades de Jurisprudencia y Comercio. Lo acompañaban los secretarios Jaime Torres Bodet, de Educación; Raúl Salinas Lozano, de Economía; Alfredo del Mazo Vélez, de Recursos Hidráulicos; José Álvarez Amézquita, de Salubridad, además del director del IMSS, Benito Coquet, el gobernador Juan Fernández Albarrán y el rector Jorge Hernández García.

Luego del acto inaugural, el presidente López Mateos se dirigió al estadio, donde recibió aclamaciones de la multitud en un acto que fue prácticamente su despedida de la vida pública en Toluca.
Construida sobre un terreno de 25 hectáreas, ciudad universitaria, con el estadio y las facultades ya mencionadas tuvo un costo global de 20 millones de pesos, pero el mismo día fue inaugurado el edificio de la facultad de Medicina, con inversión de 5.5 millones de pesos, y en acto simbólico efectuado en la facultad de Ingeniería, el presidente puso en servicio obras públicas en Toluca y en el interior del estado por 40 millones de pesos.

Por la tarde, al filo de las 16:00 horas, López Mateos se reunió con los institutenses en un banquete para 1,500 invitados que fue servido en el patio poniente del antiguo edificio del ICLA, sede actual de las oficinas de Rectoría.

5. Concentración

Las tres facultades que originalmente formaron el núcleo del campus Coatepec, a través de cuatro décadas han cedido espacio a un importante complejo académico-administrativo que actualmente comprende escuelas y facultades, centros de investigación, un museo, una biblioteca central, servicios de apoyo de cómputo y un gran número de oficinas administrativas.

Después de la ceremonia inaugural de 1964, en la siguiente década, varias facultades que habían comenzado a funcionar en el edificio central fueron trasladadas al campus Colón, a Coatepec y a otros espacios construidos por la universidad.

En ciudad universitaria, la construcción de un edificio de siete niveles para la facultad de Humanidades –que actualmente es conocido como Torre Académica– fue detonador de crecimiento de la planta física de la universidad. Entró en servicio durante la administración del rector Guillermo Ortiz Garduño (1969-1972) y le siguieron otras estructuras, como el busto monumental del licenciado Adolfo López Mateos, en la cima del cerro, que es una mole imponente de 12 metros de altura y 60 toneladas de peso, revestida con cantera rosa, obra del maestro universitario Adolfo Villa González.

A partir de entonces, cada administración universitaria agregó elementos al campus.

En la actualidad, comparten sus 25 hectáreas nueve facultades: Economía, Ingeniería, Arquitectura, Humanidades, Derecho, Contaduría y Administración, Turismo, Ciencias Políticas y Administración Pública y Geografía, así como la Escuela de Artes Plásticas, que es la más reciente.

Otros espacios académicos son: la Biblioteca Central, el Centro de Enseñanza de Lenguas, el Centro Internacional de Lengua y Cultura, el Centro de Investigación en Ciencias Sociales y Humanidades –que ocupa un edificio que fue construido para funcionar como planetario, pero que jamás fue equipado– y el Centro de Investigación en Ciencias Jurídicas, Justicia Penal y Seguridad Pública. Se encuentran también allí la Dirección de Servicios de Cómputo que está en funcionamiento desde la administración del rector Jesús Barrera Legorreta (1973-1977); el Centro de Estudios de la Universidad, y cierran el conjunto la Torre Académica, que alberga diversas oficinas, y el Museo Universitario "Leopoldo Flores", amplio y moderno espacio cultural inaugurado en marzo de 2002, durante la administración del actual rector, doctor Rafael López Castañares.

La superficie total que ocupa ciudad universitaria es de 25 hectáreas, aunque la donación original fue de 30, debido a que las cinco hectáreas de unos campos deportivos que estaban frente al estadio fueron afectadas en parte por la construcción del paseo Vicente Guerrero y el resto fue entregado al ISSEMyM (Instituto de Seguridad Social del Estado de México y Municipios), en pago de una deuda histórica, al final de la década de los 70, en terrenos que ahora ocupan la clínica de salud "Alfredo del Mazo" y un parque público. Esa valiosa reserva territorial fue desincorporada por extraños motivos del patrimonio universitario.9

Durante el período 1994-1999, y bajo el auspicio de los rectores Marco Antonio Morales Gómez y Uriel Galicia Hernández, se desarrolló un plan de limpieza y paisaje de ciudad universitaria que consistió en regenerar algunas áreas dañadas y contaminadas, construir pequeños andadores, puentes para librar cunetas, además de jardinar áreas comunes y colocar pavimentos permeables. El proyecto incluyó la construcción de una trotapista y el acondicionamiento de dos lagos artificiales. El día de la inauguración, 15 de julio de 1999, la responsable del proyecto explicó que el objetivo de los trabajos era "crear un área agradable y propicia a la reflexión."10 LC

Notas

1 Monografía Municipal de Toluca, Alfonso Sánchez García y Alfonso Sánchez Arteche, Instituto Mexiquense de Cultura, Toluca, 1999.

2 "El cerro de la serpiente", Inocente Peñaloza García, Apertura Universitaria, Órgano Informativo de la UAEM, año 1, núm. 2, Toluca, octubre de 2001.

3 Acta de la sesión ordinaria del 13 de julio de 1962, Archivo del Consejo Universitario, Toluca, UAEM.

4 Acta de la sesión ordinaria del 19 de septiembre de 1962, Ibidem.

5 Actas de la sesión ordinaria del 25 de abril de 1963 y de la sesión solemne del 3 de julio del mismo año, Ibidem.

6 Acta de la sesión extraordinaria del 18 de junio de 1963, Ibidem.

7 Entrevista con el doctor Mario C. Olivera celebrada el 19 de octubre de 2004.

8 "50 mil almas unidas en inolvidable aclamación", El Sol de Toluca, 6 de noviembre de 1964, p. 1 de la segunda sección, Antonio Garza Morales, reportero.

9 Descripción hecha a partir de un plano de la Dirección de Obras y Servicios Generales de la UAEM.

10 "Inauguran hoy dos lagos artificiales en la UAEM", diario Liberación, 15 de julio de 1999, página 1, sección estatal. Información de la responsable del proyecto, arquitecta Susana Bianconi.


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